Pide tu baldosa personalizada
¿Tienes un diseño en mente o quieres recuperar un modelo antiguo? Nuestro equipo de artesanos puede crear la baldosa hidráulica que necesitas. Contáctanos y haremos realidad tu idea.
Solicitar DiseñoSiente la belleza del cemento pigmentado. Celebramos la artesanía y el carácter del auténtico suelo hidráulico, creando suelos evocadores e irrepetibles.
Cada baldosa es una pequeña obra de arte, con la textura y las variaciones que solo un producto hecho a mano puede ofrecer.
La pigmentación manual crea una profundidad de color y una textura sedosa inigualables por procesos industriales.
Cada baldosa es única, con ligeras variaciones que garantizan un suelo con personalidad y valor.
Además de su belleza natural, es un excelente conductor térmico, ideal para sistemas de suelo radiante.
A diferencia de materiales que se desgastan, este suelo envejece. Con el tiempo desarrolla una pátina única que realza su belleza. Es un suelo que no se reemplaza, se hereda.
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La baldosa hidráulica es una de las opciones más reconocibles dentro del pavimento artesanal. Su color define el ambiente y convierte el suelo en el verdadero protagonista del espacio.
En esta selección encontrarás baldosas hidráulicas originales, fabricadas de forma tradicional, con diseños pensados para quienes buscan un suelo con historia, personalidad y presencia visual.
¿Tienes un diseño en mente o quieres recuperar un modelo antiguo? Nuestro equipo de artesanos puede crear la baldosa hidráulica que necesitas. Contáctanos y haremos realidad tu idea.
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Con nuestro simulador, puedes combinar colores y patrones para crear una baldosa única. Experimenta, visualiza y descarga tu diseño para solicitar un presupuesto.
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La baldosa hidráulica original es mucho más que un pavimento: es una declaración de intenciones. Es la elección para quienes buscan un producto artesanal con alma, capaz de transformar un espacio. Cada pieza es única, con esas pequeñas imperfecciones y diferencias tonales que son el sello de un producto hecho a mano. En Adrihosan, somos custodios de esta tradición.
Para entender el valor de cada baldosa, hay que conocer su origen. Cada pieza nace en una trepa, un molde de bronce donde nuestros artesanos vierten, color a color, una mezcla de cemento blanco, polvo de mármol y pigmentos naturales. No existe la cocción; su dureza se logra mediante un prensado hidráulico que fusiona los materiales y un lento y meticuloso curado en agua durante semanas, un proceso que le otorga su resistencia y carácter inimitables.
Ser honestos es parte de nuestra filosofía. Antes de decidirte, es importante que conozcas las particularidades de este material noble:
Un suelo hidráulico bien cuidado es eterno. Su mantenimiento es más sencillo de lo que parece si se siguen unas reglas de oro, basadas en su naturaleza porosa:
Sí, pero con matices. Requiere un tratamiento sellador específico para exteriores y una correcta instalación para evitar problemas con heladas. Recomendamos consultar con nuestros técnicos para asegurar la mejor solución para tu proyecto.
Al ser un material poroso, es clave actuar rápido. Para manchas domésticas, un paño húmedo con jabón neutro suele ser suficiente. Para manchas persistentes, existen limpiadores específicos para baldosa hidráulica que no dañan el material. Consulta siempre las especificaciones del fabricante del tratamiento sellador.
Es un material robusto, pero delicado durante su manipulación e instalación. Debe ser colocado por profesionales familiarizados con el producto para evitar roturas en las esquinas y asegurar una correcta nivelación y rejuntado.

Además de su belleza natural, el cemento prensado es un excelente conductor térmico. Esto hace que la baldosa hidráulica sea ideal para sistemas de suelo radiante, ya que retiene el calor y lo libera de manera progresiva, mejorando la eficiencia energética de la vivienda.
Para entender el valor de cada baldosa, hay que conocer su origen. Cada pieza nace en una trepa, un molde de bronce donde nuestros artesanos vierten, color a color, una mezcla de cemento blanco, polvo de mármol y pigmentos naturales. No existe la cocción en horno; su dureza se logra mediante un prensado hidráulico de alta presión que fusiona los materiales, seguido de un lento y meticuloso curado en agua durante semanas. Este proceso es el que le otorga su resistencia pétrea y su carácter inimitable.
Ser honestos es parte de nuestra filosofía. Antes de decidirte, es importante que conozcas las particularidades técnicas de este material noble:
Un suelo hidráulico bien cuidado es eterno. Su mantenimiento es más sencillo de lo que parece si se siguen unas reglas de oro, basadas en su naturaleza porosa:
Tras la instalación y una vez el suelo esté limpio y seco, es imprescindible aplicar un tratamiento sellador hidrófugo y oleófugo. Este producto tapa el poro del cemento, lo impermeabiliza y lo protege de futuras manchas líquidas. Es el paso más importante de todos.
Para el día a día, basta con barrer, aspirar o fregar con agua y una pequeña cantidad de jabón de pH neutro (como el jabón de Lagarto o específicos para piedra natural). Olvídate para siempre de lejías, amoniacos, vinagres o productos ácidos; dañarían químicamente la capa de color.
Al igual que la madera, el suelo hidráulico agradece ser “nutrido” cada cierto tiempo (cada 2-3 años en zonas de mucho paso) añadiendo un tapón de cera líquida al agua de fregado o aplicando una nueva capa de tratamiento. Esto reaviva los colores y refuerza la protección.