El caño tiene una articulación en la base: en uso queda en vertical como cualquier grifo y, para abrir la ventana, lo abates hacia el fregadero y la hoja pasa por encima. No hay que desmontar nada ni cortar el agua; solo se abate con el grifo cerrado.
Si la ventana solo roza el caño, un flexible de muelle puede valer porque lo doblas hacia abajo. Si la hoja pasa por encima del grifo entero, hace falta el abatible. Mándanos una foto de la ventana abierta y te decimos cuál.
Si al abrir la ventana la hoja choca con el caño, necesitas un grifo bajo ventana abatible. El Itaca lleva una articulación en la base: en uso queda en vertical como cualquier grifo y, con el grifo cerrado, lo abates hacia el fregadero y la hoja pasa por encima. No hay que desmontar nada ni cortar el agua. Lo tenemos en cromo (126,90 € +IVA) y en negro mate (131,90 € +IVA), monomando de un orificio de 35 mm.
Si la hoja pasa por encima del grifo entero, hace falta el abatible. Si la ventana solo roza el caño, un grifo flexible de muelle que se dobla hacia abajo puede bastar y te da más acabados para elegir. Mándanos una foto con la ventana abierta por WhatsApp al 96 195 71 36 y te decimos cuál de los dos.
De la encimera al borde inferior de la hoja abierta: el grifo abatido tiene que quedar por debajo. Y el alcance del caño sobre el seno, para que el chorro caiga dentro. Las dos medidas están en la ficha del Itaca. Si cambias el fregadero a la vez, comprueba que el orificio queda a la distancia justa de la ventana; en fregaderos tienes medidas de 40 a 80 cm. Todos los grifos de cocina, con caño fijo, extraíble o con ósmosis, en la página principal.