El grifo de lavabo empotrado monomando Firenze saca la grifería de la encimera y la lleva a la pared. Así ganas superficie libre alrededor del lavabo y limpias en un momento, porque no hay base de grifo donde se acumulen agua y cal. Es una buena opción si vas a poner un lavabo sobre encimera y quieres un frente despejado.
Un diseño redondo que deja respirar al baño
La serie Firenze apuesta por formas redondas y suaves. En la pared solo se ve lo justo: el mando para regular y el caño que vierte el agua sobre el lavabo. Ese gesto tan sencillo hace que el baño se vea más ordenado. Encaja tanto en un baño actual de líneas limpias como en uno con aire más clásico, porque la forma circular no envejece mal.
Qué incluye y cómo funciona
Es un monomando: con una sola maneta controlas el caudal y la temperatura, sin tener que ir ajustando dos llaves cada vez que te lavas las manos.
- Referencia: GLF065
- Serie: Firenze
- Tipo: grifería empotrada monomando para lavabo
- Cuerpo: de latón, empotrado directo a pared
- Formato: en dos partes independientes
- Caja de registro: no lleva
- Forma: redonda
Acabados disponibles
Puedes elegir el Firenze en cuatro acabados, así que es fácil hacerlo encajar con el resto de la grifería de tu baño.
- Cromo: el acabado de siempre, luminoso y fácil de combinar con sanitarios blancos y azulejos claros.
- Níquel cepillado: un tono metálico más cálido y discreto, muy agradecido en baños con madera o colores tierra.
- Black gun metal: un gris oscuro con carácter que queda muy bien sobre piezas de piedra, cemento o microcemento.
- Negro mate: para baños de contraste, sobre paredes blancas o tonos neutros, donde el grifo se convierte en protagonista.
Instalación
Al ser un grifo empotrado, el cuerpo de latón va dentro de la pared y se conecta directamente a la instalación, sin caja de registro. Esto significa que hay que planificarlo durante la obra, antes de alicatar, y decidir bien la altura y la posición respecto al lavabo para que el chorro caiga donde debe. Te recomendamos que lo coloque un fontanero, que comprobará que la pared admite el empotrado y que las tomas de agua quedan en su sitio. Recuerda que el lavabo no debe llevar agujero para grifo.
Mantenimiento
Para que se mantenga como el primer día basta con agua y jabón neutro aplicados con un paño suave. Evita estropajos, productos abrasivos y limpiadores con cloro o ácidos, porque pueden dañar el acabado. Después de limpiarlo, sécalo bien para que no queden marcas de cal, algo especialmente visible en los acabados oscuros y mate.
Si estás comparando opciones, echa un vistazo a nuestra selección de grifo lavabo, a toda la grifería empotrada o a la grifería negra para baño. Y si te queda alguna duda, revisa nuestras preguntas frecuentes.





















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