El grifo de lavabo empotrado monomando Génova saca la grifería de la encimera y la lleva a la pared. Solo se ven la maneta y el caño, así que el lavabo queda despejado y limpiar alrededor deja de ser una lucha con los rincones. Es una buena opción si vas a montar un lavabo sobre encimera o uno sin orificio para grifo.
Diseño de la serie Génova en tu baño
La serie Génova apuesta por líneas sencillas que no compiten con el resto del baño. Al ir empotrado, el grifo se integra en el revestimiento y la pared gana protagonismo. Funciona muy bien con azulejos grandes, con piezas de aspecto piedra o con un alicatado liso donde quieres que la grifería sea un detalle y no el centro de todo. Además, con la encimera libre tienes más sitio para el día a día.
Qué incluye y cómo funciona
Es un monomando: con una sola maneta regulas caudal y temperatura. Tiene apertura en frío, de modo que con la maneta en posición central sale agua fría. Así evitas que el calentador o la caldera se pongan en marcha cada vez que te lavas las manos o los dientes sin necesitar agua caliente.
- Referencia: GLG053
- Tipo: grifería empotrada monomando para lavabo
- Material: latón
- Cuerpo: empotrado directo a pared, sin caja de registro
- Apertura: cold open (apertura en frío)
Acabados disponibles
Puedes elegirlo en cinco acabados. El cromo es el más versátil y encaja en cualquier baño, sobre todo en los de tonos blancos y grises. El oro cepillado aporta calidez y queda muy bien con maderas, mármoles claros y tonos tierra. El negro mate es ideal para baños de estilo industrial o nórdico, y contrasta mucho sobre paredes claras. El níquel cepillado es una alternativa más suave al cromo, perfecta para ambientes clásicos o en tonos piedra. El black gun metal ofrece un gris oscuro con carácter que combina con cementos y microcementos.
Instalación
Al ir empotrado directo a la pared y sin caja de registro, el cuerpo se instala en obra, con la pared abierta y antes de alicatar. Por eso conviene decidirlo en la fase de planificación de la reforma y dejarlo en manos de un fontanero. Ten en cuenta la altura y la distancia del caño respecto al lavabo que hayas elegido, para que el agua caiga en el centro de la pila y no salpique. Comprueba también que el lavabo no tenga orificio para grifo.
Mantenimiento
Para que el acabado se mantenga como el primer día, límpialo con agua y jabón neutro y un paño suave. Evita estropajos, productos abrasivos y limpiadores con cloro o ácidos, porque pueden dañar la superficie. Después de usarlo, sécalo con un paño para que no se formen marcas de cal, algo especialmente visible en los acabados oscuros y cepillados.
Si quieres comparar con otros modelos, echa un vistazo a nuestra selección de grifo lavabo y a toda la grifería empotrada, o filtra por color en grifería negra para baño y grifo oro cepillado. Si te queda alguna duda, consulta nuestras preguntas frecuentes.
























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