El mango de ducha Arizona es la pieza que más tocas cada día en la ducha, y por eso merece la pena acertar. Si el tuyo gotea, tiene los orificios llenos de cal o simplemente ya no pega con la grifería nueva, este recambio te lo soluciona sin tocar nada más del baño. Tiene tres posiciones de chorro y un rociador de 12 cm de diámetro.
Diseño de la serie Arizona en tu baño
Arizona apuesta por formas sencillas y un rociador redondo de buen tamaño, que se ve proporcionado tanto en una ducha pequeña como en un plato amplio. El mango está pensado para la mano: diseño ergonómico que se agarra con comodidad cuando te enjabonas, cuando aclaras el pelo o cuando limpias la mampara. No es un elemento que llame la atención por sí solo, sino uno que acompaña al resto de la grifería y deja que el conjunto se vea ordenado.
Qué incluye y cómo funciona
Recibes el mango de ducha de la serie Arizona. Para cambiar de tipo de chorro solo tienes que girar el rociador hasta la posición que quieras, así cada miembro de la casa puede ducharse a su gusto.
- Referencia: MDA020
- Serie: Arizona
- Material: ABS
- Posiciones de chorro: 3
- Diámetro del rociador: Ø12 cm
- Sistema antical, que pone más difícil que la cal se acumule en las salidas de agua
- Diseño ergonómico
Acabados disponibles
Puedes elegir el mango en cuatro acabados, para que vaya a juego con el resto de tu grifería:
- Cromo: el acabado de siempre. Encaja en casi cualquier baño, desde uno blanco y luminoso hasta uno con azulejo de color.
- Black gun metal: un gris oscuro con mucha presencia. Queda muy bien en baños de estilo industrial o con revestimientos en tonos piedra y cemento.
- Níquel cepillado: más suave a la vista que el cromo. Es una buena opción para baños de líneas actuales con maderas claras o tonos neutros.
- Oro cepillado: aporta calidez y un aire elegante. Funciona de maravilla con mármoles, verdes profundos o blancos rotos.
Instalación
Al ser un mango de ducha, la instalación es de las más sencillas que puedes hacer en el baño. Se conecta al extremo del flexo de tu columna, conjunto o grifo de ducha y queda listo para usar. Antes de comprarlo, revisa que la conexión de tu flexo sea compatible y que el soporte donde lo apoyas sujete bien un rociador de 12 cm. Coloca la junta correctamente para evitar goteos y aprieta a mano, sin forzar la rosca.
Mantenimiento
Para que el mango mantenga su aspecto, límpialo con agua y jabón neutro y un paño suave. Evita estropajos, productos abrasivos y limpiadores con cloro o ácidos, porque pueden dañar el acabado. Después de ducharte, sécalo con un paño para que no queden marcas de cal, sobre todo si en tu zona el agua es dura. De vez en cuando, frota con los dedos las salidas del rociador para mantenerlas despejadas.
Si quieres completar tu ducha, echa un vistazo a nuestros accesorios hidromasaje o, si te has decidido por el dorado, a nuestra selección de grifo oro cepillado. Y si te queda alguna duda, consulta nuestras preguntas frecuentes.





















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