Si te apetece una ducha con sensación de lluvia que cae desde arriba, este rociador redondo de 33 cm de diámetro es una buena forma de conseguirlo. Su plato amplio reparte el agua sobre más superficie que un teléfono de mano. Y con solo 15 mm de grosor, apenas se nota en el techo o en el brazo de ducha.
Un rociador fino que no recarga la ducha
El diseño es sencillo a propósito: un disco redondo, plano y muy delgado. Esa ligereza visual ayuda mucho en duchas pequeñas o con mampara de cristal, donde cualquier elemento voluminoso se ve enseguida. Aquí el rociador se queda en un segundo plano y deja que el protagonismo lo tengan el azulejo y la grifería.
Su forma circular suaviza los espacios con muchas líneas rectas, como platos de ducha rectangulares o revestimientos de gran formato. Funciona igual de bien en un baño contemporáneo que en uno de aire más clásico.
Qué incluye y cómo funciona
Es un rociador fijo de ducha: se instala en un brazo o en una columna y recibe el agua de tu grifo o mezclador. No lleva mando propio, así que la temperatura y el caudal los controlas desde la grifería de la ducha.
- Forma: redonda.
- Diámetro: 33 cm.
- Espesor: 15 mm.
- Acabados: cromo, black gun metal y oro cepillado.
Acabados disponibles
Cromo: el acabado de siempre, brillante y fácil de combinar. Encaja en casi cualquier baño, sobre todo si ya tienes grifería cromada y quieres que todo vaya a juego.
Black gun metal: un gris oscuro con un punto metálico. Queda muy bien en baños de estilo industrial o con revestimientos en tonos cemento, piedra o madera oscura.
Oro cepillado: un dorado suave y mate, nada estridente. Aporta calidez en baños con mármol blanco, tonos tierra o azulejo verde, y luce más si lo acompañas de grifería en el mismo acabado.
Instalación
Antes de comprarlo, comprueba que tienes o vas a poner un brazo de ducha de pared o de techo, o una columna con salida para rociador, y que la conexión es compatible. Ten en cuenta el diámetro de 33 cm al decidir dónde colocarlo: conviene que quede bien centrado sobre la zona de ducha y con espacio suficiente respecto a paredes y mampara.
Si va en un brazo empotrado, la salida de agua tiene que estar prevista en la obra antes de alicatar. En cualquier caso, la colocación es sencilla para un fontanero y no requiere herramientas especiales.
Mantenimiento
Para que el acabado dure como el primer día, límpialo con agua y jabón neutro y un paño suave. Evita estropajos, productos abrasivos y limpiadores con cloro o ácidos, porque pueden dañar la superficie. Después de la ducha, pasa un paño seco por el plato: así evitas que se formen marcas de cal, sobre todo si vives en una zona de agua dura.
Si estás comparando modelos, echa un vistazo a nuestra selección de rociadores de ducha o completa el conjunto con un grifo oro cepillado. Y si te surge cualquier duda, en nuestras preguntas frecuentes tienes muchas respuestas.





















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