El grifo de bidé monomando Monza te deja regular el caudal y la temperatura con una sola maneta, sin pelearte con dos llaves cada vez que lo usas. Se monta directamente sobre el bidé y es la pieza que necesitas para que este vaya a juego con el resto de la grifería del baño.
Diseño de la serie Monza: líneas redondas que suavizan el baño
Monza apuesta por la forma redonda. El cuerpo cilíndrico y las curvas de la maneta hacen que el grifo se vea ligero sobre la porcelana, sin aristas que endurezcan el conjunto. Queda bien en baños de estilo actual y también en espacios más clásicos donde buscas algo sencillo que no se pase de moda. Si eliges el grifo del lavabo de la misma serie, el baño gana coherencia nada más entrar.
Qué incluye y cómo funciona
Es un monomando de toda la vida: levantas la maneta para abrir y la giras hacia un lado o hacia el otro para pasar de agua fría a caliente. Por dentro, el cartucho cerámico se encarga de ese trabajo con un tacto suave y un cierre preciso.
- Tipo: monomando de bidé para instalación en superficie.
- Cuerpo: latón, con el acabado de la versión que elijas.
- Cartucho: cerámico Ø26 mm TOP.
- Latiguillos: 3/8″.
- Forma: redonda.
Acabados disponibles
Tienes el Monza en cuatro acabados, así que puedes adaptarlo al estilo de tu reforma:
- Cromo: el cuerpo de latón cromado es la opción más versátil. Encaja en baños blancos, en baños pequeños y con prácticamente cualquier azulejo.
- Níquel cepillado: un tono metálico más apagado que el cromo, ideal si tu baño tiene maderas o porcelánicos efecto piedra.
- Oro cepillado: acabado PVD sobre latón. Luce mucho con mármoles, verdes profundos o tonos tierra.
- Black gun metal: acabado PVD sobre latón en un gris oscuro metalizado. Pensado para baños de aire industrial, con microcemento o con mamparas de perfil negro.
Instalación
Al ser un grifo de superficie, va anclado sobre el propio bidé, así que necesitas que la pieza sanitaria tenga el orificio para grifería. Las conexiones se hacen con los latiguillos de 3/8″ a las tomas de agua fría y caliente de la pared. Antes de empezar, cierra el agua y revisa que las llaves de corte estén en buen estado; si son antiguas, es buen momento para cambiarlas. Comprueba también que la distancia entre las tomas y el grifo permite conectar los latiguillos sin forzarlos.
Mantenimiento
Para que el acabado se mantenga como el primer día basta con agua y jabón neutro aplicados con un paño suave. Evita estropajos, polvos abrasivos y productos con cloro o ácidos, porque pueden dañar la superficie. Después de limpiarlo, sécalo bien: así evitas las marcas de cal, sobre todo si en tu zona el agua es dura.
Si todavía estás comparando modelos, echa un vistazo a nuestra selección de grifo bidet o, si te has enamorado del tono dorado, a toda la gama de grifo oro cepillado. Y si te queda alguna duda, en nuestras preguntas frecuentes tienes muchas respuestas.























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