El grifo monomando de ducha Firenze es un kit completo para montar en superficie: grifo, mango de ducha, flexo y soporte, todo en una misma caja. Está pensado para quien quiere renovar la ducha sin meterse en obra, porque se coloca sobre las tomas de agua que ya salen de la pared. Con una sola maneta regulas el caudal y la temperatura, sin ir ajustando dos llaves cada mañana.
Diseño de la serie Firenze en tu baño
Al ir en superficie, el grifo queda a la vista y forma parte de la decoración de la ducha. La serie Firenze apuesta por una pieza sencilla, con un mando único que se maneja con facilidad incluso con las manos mojadas o enjabonadas. El soporte en la pared deja el mango siempre a mano y la zona de ducha ordenada. Encaja bien tanto en un plato de ducha como sobre la bañera, y como hay varios acabados puedes elegir el que mejor vaya con el resto de la grifería del baño.
Qué incluye y cómo funciona
El kit trae todo lo necesario para tener la ducha lista. Estos son los datos de la ficha oficial:
- Referencia: BDF065-5
- Tipo: grifería de ducha monomando de superficie
- Cuerpo: latón
- Cartucho: monomando cerámico de Ø35 mm
- Caudal medio: 12 l/min
- Mango de ducha: 1 posición
- Flexo: 1,8 m
- Soporte para el mango: ABS
El cartucho cerámico es la pieza que mezcla el agua fría y la caliente, y responde de forma suave al mover la maneta. El cuerpo de latón aporta solidez a una pieza que vas a usar a diario.
Acabados disponibles
El cromo es la opción más versátil: funciona en baños blancos, con azulejo de color o con porcelánico imitación madera. El negro mate marca contraste en baños claros y queda muy bien con mamparas de perfil negro. El black gun metal es un gris oscuro con más profundidad, ideal para baños de estilo industrial o con tonos piedra. Si buscas calidez, el oro cepillado y el oro rosa cepillado combinan con azulejos en tonos arena, verdes suaves o rosados. El níquel cepillado es una alternativa discreta al cromo, con un brillo más apagado que va bien en baños de líneas tranquilas.
Instalación
Al ser un grifo de superficie, no necesita caja empotrada. Se conecta a las dos tomas de agua de la pared, por lo que conviene comprobar antes cómo están las tuyas y que la fría y la caliente estén en su lado. Es un cambio sencillo para un fontanero, y si ya tenías un grifo de ducha visto suele ser una sustitución rápida. Fija el soporte del mango a una altura cómoda para todos los que usáis la ducha.
Mantenimiento
Para que el acabado se conserve, límpialo con agua y jabón neutro y un paño suave. Evita estropajos, productos abrasivos y limpiadores con cloro o ácidos, porque pueden dañar la superficie. Después de ducharte, sécalo con un paño para que no queden marcas de cal, sobre todo si vives en una zona de agua dura.
Si quieres comparar con otros modelos, echa un vistazo a nuestra sección de grifo ducha, a la grifería negra para baño o a los modelos en grifo oro cepillado. Y si te queda alguna duda, revisa nuestras preguntas frecuentes.





















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