Si quieres una ducha despejada, sin un grifo voluminoso sobresaliendo de la pared, este set de ducha empotrado monomando Bless con mango es una solución práctica. El cuerpo del grifo queda oculto dentro del muro y por fuera solo ves la maneta, la barra y el mango. Ganas espacio y la pared se limpia en un momento.
Diseño redondo de la serie Bless
La serie Bless trabaja con formas redondas en todas sus piezas, y este set no es una excepción. La barra es redonda, sin aristas, y acompaña bien tanto a un plato de ducha a ras de suelo como a una zona de ducha alicatada de suelo a techo. Al ir empotrado, el conjunto se ve ligero. Encaja en baños actuales y también en reformas de aire más clásico, donde las líneas suaves se agradecen.
Qué incluye y cómo funciona
Con una sola maneta regulas a la vez el caudal y la temperatura del agua. Es una grifería de una vía, es decir, alimenta una única salida: la ducha de mano. El soporte se desliza por la barra, así que cada uno puede colocar el mango a su altura. Muy útil si en casa os ducháis personas de estaturas distintas o si hay niños.
- Barra redonda de acero inoxidable S.304 con toma de agua.
- Soporte del mango de ducha deslizable.
- Grifería monomando de latón de 1 vía.
- Cartucho monomando de Ø35 mm.
- Caudal medio de 10 l/min.
Acabados disponibles
El cromo es la opción más versátil y funciona en casi cualquier baño, sobre todo con azulejo blanco o tonos claros. El níquel cepillado da un brillo más apagado y cálido, ideal si buscas algo distinto sin arriesgar demasiado. El negro mate destaca sobre paredes claras o porcelánicos efecto piedra y marca un estilo muy actual. El oro cepillado aporta calidez y queda muy bien con mármoles, maderas y tonos tierra. Y el black gun metal, un gris oscuro metalizado, encaja en baños de estilo industrial o con cementos y grises.
Instalación
Al ser un set empotrado, la parte interna del grifo va dentro de la pared, así que se instala durante la obra, antes de alicatar. Conviene decidir con tu fontanero dónde irá la maneta y a qué altura colocar la barra, pensando en quién va a usar la ducha. Pídele también que compruebe que el muro tiene fondo suficiente para alojar el cuerpo empotrado y que planifique cómo acceder al mecanismo si algún día hay que revisarlo. Una vez alicatado, se monta la parte vista y se conecta la toma de agua de la barra.
Mantenimiento
Para que el acabado se mantenga como el primer día, límpialo con agua y jabón neutro y un paño suave. Evita estropajos, productos abrasivos y limpiadores con cloro o ácidos, porque pueden dañar la superficie. Después de ducharte, sécalo con un paño: así evitas las marcas de cal, sobre todo en los acabados oscuros.
Si quieres comparar más modelos, echa un vistazo a nuestra selección de monomando ducha empotrado y al resto de grifería empotrada. Si te atraen los tonos oscuros o dorados, tienes más ideas en grifería negra para baño y grifo oro cepillado, y cualquier duda la resolvemos en nuestras preguntas frecuentes.
























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