El set de ducha empotrado monomando Bless con rociador deja la pared casi despejada. Solo ves el mando, el brazo y un rociador redondo de 25 cm. Es la opción para quien quiere ducharse bajo una lluvia amplia sin columnas ni barras a la vista, con un único mando para el caudal y la temperatura.
Diseño redondo de la serie Bless
La serie Bless trabaja con formas redondas y líneas suaves. El mando y el rociador siguen la misma geometría, así que el conjunto se percibe como una sola pieza. Al ir empotrada, la grifería queda a ras del alicatado y el protagonismo pasa al azulejo. Encaja muy bien en duchas de obra, platos a ras de suelo y mamparas fijas, donde cualquier elemento que sobresale se nota. El rociador es extraplano, apenas tiene grosor y desde abajo da sensación de ligereza.
Qué incluye y cómo funciona
Es un set de una vía: el monomando envía el agua directamente al rociador, que sale de la pared mediante un brazo. Subes o bajas la palanca para abrir y la giras para pasar de frío a caliente. Sencillo y sin pensarlo.
- Referencia: SRB063, serie Bless.
- Rociador: acero inoxidable S.304, Ø25 cm, extraplano y antical.
- Brazo: tubo de salida a pared de latón.
- Grifería: monomando de latón de 1 vía.
- Cartucho: monomando de Ø35 mm.
- Caudal medio: 12 l/min.
- Forma: redonda.
Acabados disponibles
Puedes elegirlo en cinco acabados. El cromo es el comodín: funciona en baños blancos, clásicos o actuales. El níquel cepillado tiene un tono más cálido y sin brillo que queda bien junto a madera o azulejos efecto piedra. El negro mate marca contraste sobre revestimientos claros y le va a los baños de aire industrial. El oro cepillado luce con mármol, verdes suaves o tonos tierra. Y el black gun metal, un gris oscuro metálico, es perfecto si tienes porcelánico efecto cemento o piedra oscura.
Instalación
Al ser una grifería empotrada, la parte interna se coloca dentro de la pared antes de alicatar, así que conviene decidirlo en la fase de obra. Lo recomendable es que lo monte un fontanero, que comprobará que la pared tiene profundidad suficiente y que las tomas de agua fría y caliente llegan al punto correcto. Piensa también en la altura del brazo según quién vaya a usar la ducha, porque una vez alicatado no se cambia con facilidad.
Mantenimiento
Para que se mantenga como el primer día, límpialo con agua y jabón neutro y un paño suave. Evita estropajos, abrasivos y productos con cloro o ácidos, ya que pueden dañar el acabado. Después de ducharte, sécalo con un paño para evitar marcas de cal. El rociador antical también agradece una pasada con los dedos de vez en cuando por las boquillas.
Si quieres comparar, echa un vistazo a nuestra selección de monomando ducha empotrado y al resto de grifería empotrada. Para conjuntar acabados tienes la grifería negra para baño y la sección de grifo oro cepillado, y si te queda alguna duda, consulta nuestras preguntas frecuentes.
























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