El set de ducha empotrado monomando Monza con mango reúne en una sola compra lo que necesitas para una ducha de mano limpia y ordenada: el mando en la pared, la barra y el mango. La grifería queda dentro del muro y en el alicatado solo se ve lo justo. Es una buena opción si estás reformando y quieres despedirte de los grifos voluminosos que estorban dentro de la ducha.
Diseño de la serie Monza: formas redondas y pared despejada
Monza apuesta por la forma redonda en todas sus piezas. La placa del mando, la barra y el soporte siguen la misma línea suave, así que el conjunto se ve coherente aunque estén separados en la pared. Al ir empotrado, ganas espacio en la zona de ducha y la limpieza del azulejo resulta más cómoda. Queda bien tanto en un plato de obra a ras de suelo como en un baño pequeño donde cada centímetro cuenta.
Qué incluye y cómo funciona
Con una sola maneta regulas la temperatura y el caudal. Al ser de una vía, el agua sale únicamente por el mango, sin desviadores que complicar. El soporte se desliza por la barra para que cada uno coloque la ducha a la altura que le resulte cómoda.
- Referencia: SMM039
- Barra: acero inoxidable S.304, redonda, con toma de agua
- Soporte del mango: deslizable
- Grifería: monomando de latón de 1 vía
- Cartucho: monomando de Ø35 mm
- Caudal medio: 10 l/min
- Instalación: empotrada
- Forma: redonda
Acabados disponibles
El cromo es el acabado de siempre y funciona en cualquier baño, sobre todo con azulejo blanco o tonos claros. El níquel cepillado aporta un brillo más apagado que encaja con maderas y porcelánicos de aire cálido. El negro mate marca contraste en baños de estilo industrial o con paredes claras de microcemento. El oro cepillado da un punto cálido muy agradecido junto a mármoles y verdes suaves. Y el black gun metal, un gris oscuro metálico, queda muy bien en baños con piedra o tonos grafito.
Instalación
Al ser un set empotrado, conviene planificarlo antes de alicatar. La parte del mezclador va dentro de la pared y hay que preparar las tomas de agua fría y caliente con la obra abierta. Decide de antemano dónde irá el mando y a qué altura colocarás la barra, pensando en quién va a usar la ducha. Te recomendamos que lo instale un fontanero siguiendo las instrucciones que acompañan al producto y que compruebe la estanqueidad antes de cerrar la pared.
Mantenimiento
Para que se mantenga como el primer día basta con agua y jabón neutro aplicados con un paño suave. Evita estropajos, productos abrasivos y limpiadores con cloro o ácidos, porque dañan el acabado. Después de cada ducha, sécalo con un paño para que no queden marcas de cal, algo especialmente útil si tu zona tiene agua dura.
Si quieres comparar con otros modelos, echa un vistazo a nuestro monomando ducha empotrado y al resto de grifería empotrada. Si te inclinas por un color, tienes más ideas en grifería negra para baño y en grifo oro cepillado, y para cualquier duda consulta nuestras preguntas frecuentes.






















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